Miedo sí, ilusión más!

Tres meses dando cabezazos, ahora toca picar piedra.

Y por lo visto hasta hoy, no será nada fácil. Nunca lo pensé. Conozco el camino y no tengo miedo al dolor del entrenamiento, pero sí, estoy temeroso ante una nueva recaída.

Hace unas semanas escribía «50 días después»  justo cuando empezaba a dar mis primeras zancadas. Recaí. El ansia de volver, de ver cómo se escapa todo, de sentir que te pierdes en la soledad del que no tiene cómo luchar. Hablando con un colega que está sin trabajo, era un poco la misma sensación, querer pero no poder; a ver si mañana…
Después de la recaída paré de nuevo y me fui bien lejos para quemar mi ansiedad. Lo conseguí y volví «corriendo».
Ahora siento el dolor, pero el dolor que nos gusta, el cosquilleo continuo en unas piernas que «kilometrean» lentas, lejos de los ritmos y las distancias de antaño, pero con la ilusión de siempre. Sigo soñando (nunca dejé de hacerlo), y por encima de ello sigo luchando a diario. Los sueños van cambiando y se van adaptando a las nuevas situaciones vitales pero la lucha es siempre la misma y nada ni nadie podrá detenerme.

Puede que falle, pero no será por haberme rendido.

1 comentario

  • Carles V

    Esa es la actitud maestro!!! Que bien expresas ese positivismo que es el ingrediente principal para salir de los baches y seguir adelante. Sin duda lo vas a conseguir.
    Ánimo crackkk!!!!!!!

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