Lesionarse te da tiempo

Todas las horas que dedicabas a tu entrenamiento están casi vacías. Seis meses es mucho tiempo y las horas vacías te llevan a pensar demasiado. Normalmente tu pensamiento se enfoca en la propia lesión. ¿Por qué? ¿Cómo empezó? ¿Qué hice mal? Pero sobretodo piensas en cómo recuperarte. ¿Qué puedes hacer? Y es cuando empiezas a rebuscar en tus tesoros escondidos cualquier poción mágica que “te salve la vida”.

Hace unas semanas al empezar mi fase de recuperación, yo también lo hice y rebuscando encontré un tubo de Radio Salil medio lleno en una mochila de entrenamiento medio olvidada en el trastero. Recuerdo que lo utilizaba para calentar los músculos antes de empezar a entrenar, sobre todo cuando las sobrecargas se volvían dolorosas. Cuando vi el tubo allí, pensé que sería mi salvador. Un poco de pomada en mi zona lumbar y mi maltrecho glúteo para ver si así podía ver la luz y empezar a entrenar de nuevo.

Fue abrir el tubo y el olor que desprendía me transportó a la salida de una gran competición. La gran mayoría de atletas africanos utilizan cremas antiinflamatorias y calentadoras antes de una gran competición y me vino la imagen del maratón de Berlín dónde Paul Tergat batió el récord del mundo de maratón. Allí estaba yo, en una tienda con decenas de africanos untándose las piernas con cremas preparando su musculatura para afrontar los 42.195 metros.

A los pocos segundos de aplicar la crema mi glúteo ya sentía el efecto calentador y al momento me subí a la bici para probarme. Resultado: un buen entrenamiento y lo mejor de todo, nada de dolor. Y así lo he venido haciendo estas últimas semanas,  y ya estoy compitiendo de nuevo. Por si acaso, mi tubo de Radio Salil siempre viene conmigo.

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